Asistencia Legal en Delitos Leves y Graves
Los procedimientos de delitos leves y delitos graves difieren tanto en duración, como por las penas asociadas al delito. Contar con el asesoramiento jurídico de un abogado es esencial; Las consecuencias jurídicas por la ausencia de asistencia legal pueden marcar un antes y un después en tu procedimiento, siendo, en ciertas ocasiones, irreversibles los efectos no deseados.
Defensa penal en delitos leves
¿A qué nos enfrentamos ante un delito leve?
Consideramos delitos leves aquellas infracciones que la legislación española castiga con pena leve en el Código Penal. Entre los requisitos para tipificar un delito como leve, se encuentran si no tiene asociado una pena de prisión, prescriben en un año y si su conocimiento/tramitación corresponden al Juzgado de Instrucción.
Son numerosos los tipos de delitos leves que existen en el ordenamiento jurídico, entre los que pueden destacarse, a modo de ejemplo:
- Delito de hurto,
- Delito de apropiación indebida,
- Delito de estafa,
- Delito de lesiones,
- Delito de años por imprudencia,
- Delito de coacciones,
- Delito de abandono de animales.
Las penas se encuentran recogidas en el artículo 33.4 de Código Penal, entre ellas destacan:
- Multas económicas,
- Prohibición de aproximación o comunicación con la víctima,
- Inhabilitación especial para ejercer su oficio o profesión,
- Privación del carnet de conducir.
Procedimiento en delitos leves
El procedimiento en delitos leves comienza con la presentación de una denuncia, que podrá presentarse en la Comisaría de Policía o en el Juzgado de Guardia.
Una vez que el Juez recibe el atestado policial, valorará si procede continuar con el procedimiento. Si lo considera así, se celebrará el juicio lo antes posible, siempre y cuando estén presentes los citados y puedan practicarse las pruebas esenciales.
Si el juicio no puede celebrarse durante el turno de guardia, el juez fijará una nueva fecha dentro de los siete días siguientes al incidente.
En cuánto a los derechos, para la persona denunciante son:
- Derecho a personarte en la causa como parte del procedimiento.
- Derecho a tener conocimiento de todo lo actuado hasta el momento.
- Derecho a reclamar una indemnización.
Y para la parte denunciada, es importante conocerlos en relación a la designación de abogados y celebración del juicio:
- Derecho a recibir información por escrito de los hechos por los que te denuncian.
- Derecho a designar un abogado para tu defensa o solicitar asistencia jurídica gratuita.
- Debes saber que el hecho de no acudir al juicio de manera injustificada, no impide la suspensión del mismo. Se celebrará en tu ausencia y se te comunicará la sentencia.
Defensa penal en delitos graves
¿A qué nos enfrentamos ante un delito grave?
Los delitos graves son aquellos que la ley castiga con penas especialmente severas, de larga duración o con importantes consecuencias para quien los comete. Entre ellos podemos destacar los delitos por homicidio doloso, los delitos de agresión sexual o el delito fiscal por defraudación de más de 600.000€.
Las penas se encuentran recogidas en el artículo 33.2 del Código Penal, entre ellas destacan:
- Prisión permanente revisable,
- Prisión superior a 5 años,
- Inhabilitación absoluta,
- Inhabilitación especial por tiempo superior a 5 años.
En el caso de condenas de penas inferiores a dos años de prisión, si careces de antecedentes penales, por lo general, esa pena de prisión se transforma en una pena de multa. Del mismo modo, en función del procedimiento, se podrán aplicar distintas circunstancias atenuantes, que permiten una reducción de la pena en abstracto según corresponda. En todo caso, recuerda que es importante mantener tu certificado de antecedentes penales limpio.
Procedimiento en delitos graves
El procedimiento de delitos graves se diferencia del delito leve en las fases en las que se desarrolla: La fase Instrucción, donde se investigan los hechos; la fase Intermedia, donde se decidirá si procede o no continuar con la fase de instrucción; y finalmente el Juicio Oral, con la celebración de la vista y sentencia. Contar con un abogado de derecho penal desde el inicio es fundamental para asegurar una correcta defensa.
Este tipo de procedimientos suele dilatarse en el tiempo, debido a la complejidad y la gravedad de las penas implicadas. El fin es garantizar el desarrollo del procedimiento con todas las garantías legales para las partes, conforme al ordenamiento jurídico español.
Si una vez recibida la sentencia, no estás conforme con el fallo, podrás recurrirla ante la instancia superior, siendo el Tribunal Supremo el último superior jerárquico al que acudir. En cuanto a los derechos de las personas investigadas o encausadas, estos son los mismos que se aplican en los procedimientos por delitos leves.